Auditorías internas

Un sistema de gestión debe de pasar una auditoría interna como mínimo una vez al año.

En sistemas no certificados, la auditoría interna permite detectar oportunidades de mejora, que pasan desapercibidas a ojos de los usuarios habituales.

Cuando se trata de sistemas certificados, es normal que la auditoría interna tenga lugar un poco antes de la auditoría externa, así se detectan las no conformidades que pueda haber, y se pueden corregir antes de recibir la visita de la empresa certificadora.

Pero… ¿Después de las auditorías qué?

La experiencia nos ha demostrado que el cliente agradece la posibilidad de hacer consultas puntuales en cualquier momento.

A nosotros nos gusta que la empresa aplique el su sistema y no crear dependencias. Por esta razón no estamos hablando de hacer un «mantenimiento» desde fuera (ya que no contribuiría en nada a la gestión) sino de servir de soporte técnico para no quedarse encallado.

El servicio de auditoría interna puede realizarse también de forma no presencial, conforme indica la norma de auditorías ISO 19011. Así se facilita el poder cumplir con las normas de prevención de riesgos higiénicos mientras persiste la pandemia COVID-19. Les sugerimos que consulte con su entidad certificadora si acepta como válida el recibir la auditoría interna de forma remota.