El pasado 15 de abril de 2026 se publicó finalmente la nueva versión de la conocida norma internacional de gestión ambiental. Recoge la madurez de las empresas de hoy en día, especialmente al enfatizar sobre cómo afecta el cambio climático a la organización. Esta nueva norma exige más implicación de la Dirección, que recordemos, es la máxima responsable del sistema de gestión, por lo tanto debe actuar con liderazgo, y no limitarse a ser un mero «pagador a cambio del sello».